CONFLICTO CON LOS GUARDAVIDAS: ARTIME DESCONOCIÓ A LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA – por Lic. Pablo Hunger


Dos meses pasaron del inicio de la gestión de las nuevas autoridades gubernamentales. Tal como anunciara en sus primeros días de gobierno, Jorge Paredi, está cumpliendo su promesa titulada “100 días de restauración”. Sin embargo, no parece estar dentro de sus prioridades la discusión paritaria de los guardavidas municipales.

La dilación de los tiempos no permite mentir: más de sesenta días han pasado y todavía, el ejecutivo municipal, no ha mostrado siquiera mínimas intenciones de dialogar. Nótese que no se está haciendo alusión al cierre de un acuerdo paritario sino meramente al hecho de convocar a la ineludible discusión, diálogo o instancia de intercambio de ideas. El argumento principal, esbozado en el aire del programa “Mañana Violenta”, hace escasos días por el Secretario de Turismo y Ambiente Marcelo Artime, apuntó al  no reconocimiento de UGAM (Unión de Guardavidas Agremiados del Partido de Mar Chiquita) como gremio representativo de los trabajadores. De acuerdo a sus palabras, en la reunión que tuviera lugar en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Nación, los supuestos representantes de los guardavidas no contaban con la documentación que los legitimara como tales. Consecuentemente, el encuentro se dio por finalizado.

Lamentablemente, el accionar del gobierno local va a contramano de jurisprudencia relativa a la problemática que hoy padece el personal de guardavidas municipal. No sólo la justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires reconoció durante el año 2018 a organizaciones gremiales que no contaban con la personería gremial definitiva (Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premétro) sino que también la Corte Suprema de Justicia de la Nación hizo lo propio tildando de inconstitucional el inciso a) del Artículo 31 de la Ley de Asociaciones Profesionales 23.551 que establece como facultad exclusiva de los gremios que cuentan con la personería gremial la negociación paritaria.

Múltiples son las razones que defienden la posición de los guardavidas:

  • El hecho de no contar con la personería gremial no implica que no se encuentren facultados para negociar sus condiciones laborales toda vez que cuentan con la representación de sus compañeros de actividades. La inscripción gremial, la cual se encuentra consumada, les otorga tal responsabilidad.
  • El hecho de que la administración anterior los reconociera como tales permite deducir que la negativa a volver a reconocerlos en el presente es consecuencia de una decisión estrictamente política.
  • El establecimiento de una negociación con aquellos guardavidas designados por sus pares no deviene en la afectación del interés público.
  • El reemplazo de los guardavidas por restante personal municipal no es posible debido a la peligrosidad de contar con trabajadores que no se encuentran en condiciones ni debidamente preparados para cumplimentar las responsabilidades establecidas en el marco del “Operativo de Seguridad en Playas”.

Cabe aclarar que el Poder Ejecutivo, ejercido por la intendencia de Jorge Paredi, es libre de continuar ignorando a los representantes de los trabajadores guardavidas. En tanto su comportamiento negacionista continúe, no es injusto adjudicarle las consecuencias que trae aparejadas ni explicarle a todos los marchiquitenses que se trata, ni más ni menos, que de una decisión estrictamente política.

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